sábado, 17 de octubre de 2009

LOS PINARES QUEMADOS DE VALMADRID (15-10-2009)


Un buen sitio para poder admirar en toda su plenitud la estepa aragonesa es Valmadrid y Torrecilla de Valmadrid. También se puede "admirar" su escasa población. En Torrecilla de Valmadrid, si no es por los obreros que están restaurando la iglesia, pensaríamos que el ser humano por esos lares está en peligro de extinción, y en Valmadrid, pudimos contemplar después de almorzar y dar un paseo por el pueblo, un ejemplar de "homo sapiens", y luego, cuando iniciábamos la vuelta, otro ejemplar de la misma especie, pero hembra.
En Torrecilla paramos a visitar su Balsa, lugar interesante para ver las plantas del secano con sus nombres en cartelitos, visitar los restos del castillo y callejear un poco.
Y en Valmadrid, paseando por sus pinares, si hubiera que poner un cartel para saber el nombre del árbol en cuestión, siempre habría de ser el mismo: "Churrasco de pino". Toda la zona fue arrasada ese verano pasado por un incendio que vino de Jaulín. En una web ponían el siguiente comentario de esta excursión:
"Será por esta pista por la que recorramos el primer tramo del recorrido, pasando por el Varello de Jaulín y adentrándose en los frondosos pinares."
Hoy en día habría que sustituir lo de frondosos pinares por quemados y fantasmagóricos pinares.
Al poco de salir de Valmadrid, se pueden divisar unos espectaculares cortados, zona de refugio para rapaces, y para el fuego, que pudo subir por esas paredes. De subida al cerro Loco, y al estar el suelo desprovisto de vegetación, se puede observar gran cantidad de basura (botellas, latas, etc), quién sabe si causantes del incendio comentado. Ya casi en la parte más alta, te encuentras, como no, una urbanización, llamada Bosque Alto, con sus casas rodeadas de inoportunos perros, ladrando y ejerciendo su labor intimidatoria. Seguro que solo intimidan a gente inofensiva, y no a los pirómanos. Creo que han solicitado el cambio de nombre por el de "Ni Bosque, ni Alto, ni nada".
Ya para abajo tuvimos la ocasión de ver más cortados, pero esta vez desde la parte de arriba, donde importunamos a un buitre que salió volando nada más notar nuestra presencia, y a otra rapaz de la que desconozco su nombre (asignatura pendiente). Una vez en Valmadrid, ya solo nos quedaba comer y vuelta a casa, previa visita a los alrededores de su iglesia. Lo de localizar un bar y una panadería, lo dejo para mi blog de ciencia-ficción.

martes, 13 de octubre de 2009

LOS GALACHOS DE JUSLIBOL (26-12-2008)


Hace unos días intenté hacer la crónica de esta excursión, me fuí por los cerros de Úbeda y me salío un híbrido entre cuento y fábula (si Esopo levantara la cabeza). Hoy voy a centrarme en lo que estoy y acabarla de una manera más o menos interesante para los muchos lectores que dicen disfrutar de este blog. Allá voy. Érase una vez... ya empezamos, que te centres, prueba con párrafo nuevo a ver si así:
El caso es que después del día de Navidad, viendo la acumulación de turrones y manjares varios alrededor de mi cintura, decidí moverme, salir de casa, en compañía de mi inseparable Conchi. El lugar elegido tenía que ser cercano y alejado del mundanal ruido navideño. Llegó el momento de los galachos de Jusliból y su entorno, lugar este que a mucha gente le debe parecer que ha existido hace cientos o miles de años, y no llega ni a los 50, con lo que mucha gente abuela, casi ni lo conoció. Una vez en Jusliból pueblo, te enteras que allí tuvo su "oficina" un general francés que en los ratos libres se bajaba a asediar Zaragoza, que fue morada de obispos y hace unos años por lo menos lugar que daba nombre a ese mítico equipo de futbol contra el que tantos partidos he jugado, el Ajax de Jusliból.
Una vez fuera del pueblo dirección a los galachos, se pueden admirar sus escarpes, que llegan muy lejos río arriba por su margen izquierda. Más allá de los escarpes se extiende el Castellar, una preciosa estepa, ocupada por nuestras fuerzas armadas, lamentablemente para senderistas, ecologistas, y recogedores de setas.
Ya en nuestro destino, puedes visitar un centro de interpretación, pasear entre las lagunas, escuchar y observar las aves, acercarte al Ebro si el no se acerca a ti, subir al castillo de Miranda para tener una panorámica de toda la zona y poder sentirte como las tropas cristianas de Alfonso I cuando planeaban el asedio y posterior conquista de Saraqusta.
En definitiva, una mañana en la que además de estar en contacto con la naturaleza y hacer deporte, puedes respirar parte de nuestra historia a bocanadas, y por último pasarte por el bar Tinajo de Jusliból a saborear sus huevos fritos sobre balsa de aceite.
Y como despedida diré que estos galachos tan espectaculares, tienen fecha de caducidad, ya que se colmatarán de sedimentos y desaparecerán, así que daos prisa, amigos, si queréis admirar un rincón del paraíso entre tanto secano.

miércoles, 7 de octubre de 2009

UNA DE IBONES ¡¡¡


No es una nueva ración de "nouvelle cuisine" del Tubo, es una nueva excursión de los aventureros "mediamontañeros" del CAU. De ellos había 2 "mediamontañerAs", no se me mosquee la Bibiana. El nombre de esta entrada también podía haber sido este:

EL IBON DE PERRAMÓ, PASANDO POR EL IBONET DE BATISIELLES Y LOS DE ESCARPINOSA

La foto corresponde a este último, con el macizo del Perdiguero al fondo. La excursión se realiza por el valle de Estós, con unos 1000 m. de desnivel. Buen día, aúnque el Real Zaragoza nos lo quiso aguar perdiendo con el Ath. de Madrid la noche anterior.
Aprendí porque a ciertos picos los llaman agujas, ejemplo: "la aguja de Perramó". Esta aguja tiene hasta 16 vías para escalada.