sábado, 7 de noviembre de 2009

SALTO DE POVEDA Y LAGUNA DE TARAVILLA

Aquí estamos de nuevo para contaros mi vida por esos senderos de Dios. Esta vez adrenalina la justa, riesgo el mínimo, aventura escasa, pero risas todas. Como campo base usamos la bella ciudad de Molina de Aragón, y más en concreto el Molino del Batán, hotel rural impecable, para acercarnos a disfrutar del Parque Natural del Alto Tajo. Como novedad digna de mención citaré que es la primera excursión "en familia", para lo cual los Rodrigo aportaron dos chicos y los Navarro una chica. Digamos que este blog y sin que sirva de precedente podría cambiar el nombre para esta entrada por el de Senderos al Sol en Familia. Para aquellos que se pregunten "y que aportó Chema", les podría decir lo que no aporté: más chicos.
Chema, a lo que vamos, que te dispersas.
Este fácil paseo básicamente se trata de remontar el río Tajo hasta el Salto de Poveda y luego ascender a la laguna de Taravilla, y vuelta por el mismo sitio, para lo cual contamos con la inestimable colaboración de GR-10 (no es el nuevo fichaje de un equipo de fútbol).
Empezamos a andar cuando el Tajo cruza la carretera que une Poveda de la Sierra con Taravilla por una pista envuelta entre pinos, por la margen izquierda del Tajo, con su bosque de ribera y el marco montañoso con paredes que pasan los 1400 m. Pasados unos 45 minutos cruzamos el río por una pasarela, y empezamos a caminar esta vez por sendero. Desde este puente se puede admirar la claridad y limpieza de estas aguas, que en verano son muy recomendables para bañarse.
A la media hora, llegamos al Salto de Poveda, cascada de origen artificial, que se originó tras el hundimiento de una antigua presa de aprovechamiento hidroeléctrico, pero aún así no pierde nada de su encanto. Aquí es cuando dejamos el Tajo y en unos 20 minutos de ascensión (es la única tachuela de la ruta), llegamos a la laguna de Taravilla, laguna de montaña de 11 m de profundidad. Existe allí una área recreativa con mesas para el descanso y avituallamiento del caminante, lugar que aproveché para el bautizo de mi nueva bota de vino.
Ya veis, no siempre hay aventuras excitantes, pero rodeado de mis amigos, todo es posible.

3 comentarios:

DIEGO dijo...

Me gusta lo de la bota de vino... yo estoy pensando en comprarme una tb...jejeje. He hecho la ruta que hiciste hasta el castillo de Miranda y está muy bién... lo malo mi rodilla que sigue jugandomela.

CAMINATOR CELTIBERUS dijo...

Si, lo de la bota de vino, sobre todo cuando haces algo en solitario, es fundamental, es como una mascota. Supongo que te refieres al castillo que está por los galachos de Jusliból. Yo hoy tenía previsto algo de BTT por Illueca, pero mi partido de futbol de los sábados, no siempre es beneficioso para mi salud, léase contractura o rotura de fibras en isquiotiviales (no se muy bien como se escribe).
Creo que nuestras lesiones no son tan gravosas para nuestro blogs, como la de Ronaldo para su club.
Que te mejores.

Anónimo dijo...

hello... hapi blogging... have a nice day! just visiting here....