domingo, 23 de diciembre de 2012

TORROLLONES DE LA GABARDA - MONEGROS - 23-12-12




Un día después del Sorteo de Loterías de Navidad 2012.
20 meses después desde mi última entrada en este blog.
Hoy toca pues. Y ya que el sorteo no nos ha sido benévolo en cuestión monetaria, si que lo ha sido el día de hoy, y es que he encontrado varios tesoros, de los que disfrutas aunque no los tengan en tus bolsillos, de los que puede disfrutar todo el mundo con unas pocas ganas de salir al monte, y de los que puedes compartir, recomendar, y llevártelos a casa solo en formato foto, video o impreso en alguna neurona de tu cerebro.
Había estado en esta zona en más de una ocasión pero siempre por motivos culinarios, apreciando buenos manjares en la caseta de cazadores al lado del embalse del Torrollón, la caseta de Joaquín, y contemplando a lo lejos esas formaciones geológicas de pelicula del Oeste, pero que usaron muchos antes esas gentes que vinieron de Africa allá por el siglo VIII, creo que eran los musulmanes.
Siempre me decía a mi mismo: "A ver cuando me acerco por esos cerros". Así años y años. Mientras tanto grupos de pop venían por estos parajes a grabar sus videoclips y poner posturitas estilo "Avalanchaaaaa". 
Fuere como fuere, el caso es que hoy, los Sres. Castillo se han decidido a cumplir la promesa hecha, y disfrutando de un gran día de calor, en manga corta para ser Diciembre, han recorrido estos parajes hasta el Centro de Aventura Gabarda, lugar para hacer tirolinas y otras cosas colgados como un chorizo. Primero por debajo de los torrollones y luego por arriba, visitando miradores excepcionales, olivares centenarios, castillo árabes, campos de cereal que ya verdeaban hasta el horizonte, pueblos de colonización, canales de riego más secos que la mojama, pantano semi-seco como algún cava aderezado con un par de garzas, y la banda sonora de los disparos de los cazadores acosando por aquí una perdiz y por allá una liebre.
Gran día que no podía acabar sin la visita en Poleñino a la casa de Joaquín, padre de Teresa, dónde unas frutas deAragón, dos trozos de empanadico y algo de beber han puesto la guinda a esta jornada senderista.

1 comentario:

Eduardo dijo...

Hola, no conozco esta zona, tengo oído el parque de aventura de la Gabarda, pero no que existieran estos paredores tan chulos, haber si no tardas otros veinte meses para la próxima entrada, saludos